¿Por qué nos salen canas?.

Para contestar a tu pregunta debo explicarte un poco cómo funcionan las células madre del folículo piloso, que es la parte de la piel que da lugar al pelo. Las células madre del folículo piloso se definen, como todas las células madre, por tener una baja tasa replicativa, y una alta capacidad de diferenciación. Esto quiere decir que proliferan poco, para proteger su material genético, pero tienen una gran capacidad de diferenciación. Y por esa capacidad son células madre, porque pueden dar lugar a distintas células con funciones muy diferentes.

Cuando al nicho en el que están estas células madre llegan señales de proliferación de otras regiones del folículo piloso, como sería que el pelo se ponga a crecer, las células empiezan a proliferar. Primero producen una población de células transitoriamente amplificadas, que se multiplican muy rápido. Las células madre solo se dividen en ocasiones puntuales y se quedan en el nicho; un mecanismo biológico que consigue que de esa forma estén protegidas de mutaciones, porque las mutaciones pueden aparecer con cada división de la célula. Y además se conserva como una especie de repositorio para cuando el organismo deba generar nuevas células si necesita regenerar el tejido. Digamos que son como el disco duro.

En el folículo piloso existen varios tipos de células madre en función de su destino. Por un lado, están las células madre del folículo piloso, que son las que van a generar el pelo en sí, y luego las hay de otros tipos, como los melanocitos. Como te explicaba, cuando les llega la señal de crecimiento aparecen las células transitoriamente amplificadas que proliferan mucho y hacen que el pelo crezca. Esto ocurre porque van adquiriendo las características de una célula de pelo. Al mismo tiempo, las mismas señales activan además a las células madre melanocíticas. Y estas siguen el mismo proceso que te comentaba.

Lo que ocurre es que las células madre de los melanocitos envejecen más rápido que las que dan lugar a los pelos. Eso significa que, cuando te vas haciendo mayor, el potencial que tienen estas células madre de generar melanocitos es menor que la que tienen las que generar fibra capilar. Y los melanocitos son los que dan al pelo su color. Así que llega un momento en el que el pelo deja de tener su color natural porque el folículo piloso no tiene melanocitos funcionales. Este es el motivo por el que salen las canas. Es decir, aparecen porque al pelo le falta algo: las células capaces de darle color. Y esto es lo que sabíamos hasta ahora.

Pero este mes de abril, investigadores de la Universidad de Nueva York han publicado un artículo en la revista Nature que revoluciona uno de los dogmas de las células madre. Según se ha descrito hasta ahora, las células madres proliferan poco y no cumplen más función que la de convertirse en otras células que ya sí son funcionales. Y existe el dogma de que hay una línea temporal: cuando una célula madre prolifera, se divide en dos; una de ellas sí empieza a proliferar, se transforma en células transitoriamente amplificadas y comienzan a dividirse mucho más, mientras que la otra se queda en el nicho como célula madre y no hace nada más hasta que no recibe una nueva señal que vuelve a iniciar este proceso. Esta transición sería unidireccional: la célula madre que prolifera y llega a diferenciarse, esto es, convertirse en una célula de las que cumplen ya una función concreta en el organismo, no puede volver hacia atrás. El proceso no puede revertirse de célula diferenciada a célula madre.

Este dogma solo se rompe en dos situaciones. Una de ellas es el cáncer, en el que sus células sí pueden desdiferenciarse, migrar y convertirse en tumores en otros tejidos del cuerpo, y de ahí la metástasis. Pero lo que revela este estudio que se acaba de publicar, realizado en ratones, es que las células madre de los melanocitos presentan también esta capacidad de volver hacia ese estado desdiferenciado: que vuelven a ese estado de células madre. Esto puede explicar por qué nos salen canas, es decir, según estos investigadores, lo que puede estar ocurriendo no es que llegue un momento en el que los melanocitos dejen de proliferar, sino que como están continuamente en ese estado de diferenciarse y desdiferenciarse se queden latentes y pierdan su capacidad de dar color al pelo. Proponen una teoría alternativa a la que te explicaba antes.

Este artículo abre nuevas opciones terapéuticas para todas las enfermedades relacionadas con la pigmentación, como el vitíligo o ciertos tipos de alteraciones en la pigmentación del pelo, es decir, mucho más allá de que se llegue a abrir la posibilidad de acabar con las canas.

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