Del maquillaje a la cirugía: 7 formas de levantar los párpados caídos.

Conforme pasan los años, las principales preocupaciones estéticas cambian y es a partir de los 40 cuando las españolas se “preocupan por las pequeñas arrugas generalizadas en toda la cara y, sobre todo, por la flacidez. También es cuando les inquietan las bolsas y la caída del párpado”,

Las bolsas, las ojeras, la caída de párpados y las arrugas son los problemas más frecuentes que revelan el paso del tiempo en la mirada, ya que esta zona permanece expuesta a las agresiones externas. Y “es a partir de los 50 años cuando las operaciones se encaminan más al rostro que al cuerpo, convirtiendo a la blefaroplastia en una de las intervenciones de cirugía plástica más demandadas, llegando a alcanzar casi el 10% de las cirugías del país”.

El párpado caído y las ojeras son dos de las causas que más envejecen la mirada, por lo que la prevención desde que se es joven es fundamental. “Un contorno de ojos bien formulado, con ingredientes como el retinol o los péptidos, que ayudan a estimular la síntesis de colágeno y elastina, puede llegar a mejorar y difuminar las líneas de expresión. Pero, lamentablemente, una crema a nivel cosmético tampoco es milagrosa”, comenta Anna Fuster, skincare coach y fundadora de Two Poles.

Cuando el párpado ya está caído, hecho que se puede dar por un problema de función del músculo o por exceso de piel, “hay que consultar con un experto que realice un buen diagnóstico y decida si es necesario utilizar una técnica u otra, o todas a la vez, dependiendo de la indicación y de lo que necesite cada paciente, grado de envejecimiento de la zona, forma de la ceja”, aconseja la doctora Mar Mira, codirectora de la Clínica Mira+Cueto. Por suerte, algún truco de maquillaje y las pestañas postizas pueden retrasar la llegada de este momento.

Maquillaje

Lo bueno que tiene este es que es capaz de ayudarnos no solo a resaltar lo mejor de nuestro rostro, sino que también puede disimular o distraer la atención de aquellas facciones que no son tan favorecedoras. En el caso de los párpados caídos, “la clave está en las pestañas, que cuantas más haya y más longitud tengan más abierta y amplia será tu mirada, y en las cejas, que deben tener un aspecto natural”, asegura Aura Serras, directora de RevitaLash Cosmetics. Y aquí van algunos consejos de parte de los expertos de la firma Mia Cosmetics:

  • No utilices máscara en las pestañas inferiores, ni delineador oscuro o sombra de ojos debajo de los ojos.
  • Suaviza la gradación del color en los párpados superiores para no acabar con un tono demasiado oscuro.
  • Evita las sombras brillantes, ya que llaman la atención sobre los párpados caídos.
  • Huye de los colores oscuros en los párpados inferiores, pues pueden dar sensación de cansancio.
Trucos de maquillaje pueden ayudar. (Elizaveta Dushechkina para Pexels)
Trucos de maquillaje pueden ayudar. (Elizaveta Dushechkina para Pexels)

Pestañas postizas

Como el objetivo es tratar de abrir el ojo visualmente y levantar la parte caída, “una pestaña ligera, poco densa y poco cargada es la más adecuada, pues no pesa visualmente y, por lo tanto, evita pronunciar esa sensación de mirada más triste”, defiende Marta Bel Díaz, influencer y experta en maquillaje. «Esta debe tener el pelo más largo por la zona que queda encima de la pupila, en zigzag y con distintas elevaciones».

Bótox

“Cuando la causa del párpado caído es un exceso de tejidos entre las cejas y las pestañas puede ocasionarse por varias cosas: que haya un exceso de piel que normalmente va unido a un sobrante de músculo (es algo hereditario), o que el exceso sea de grasa, que va arrastrando la piel y provocando la caída del párpado; también puede ocurrir que la glándula lagrimal se haya caído (algo habitual con la edad) y esto hace que el párpado se vea más caído”, expone Pérez Sevilla.

Una buena opción en este caso es aplicar toxina botulínica en la pata de gallo, que “es una técnica que trata la dinámica muscular: levanta la mirada y hace que el ojo esté más abierto y el párpado menos caído, tratando las cejas. Lo que hace es que las miradas más cerradas estén relajadas y actúen mucho más los elevadores de las cejas, del párpado, y con ese reequilibrio se logra dar una forma a la mirada mucho más armónica y acorde con el rostro”, revela la doctora Mira. Eso sí, cuando el caso es más complejo y ya hay un volumen de grasa importante, hay que recurrir al blefaroláser o la blefaroplastia.

Ácido hialurónico

Se trata de una técnica complementaria al bótox, que trata los soportes que se empiezan a perder. “Contribuye a dar soporte a las cejas y, en consecuencia, al párpado, porque con el tiempo la almohadilla externa de grasa superior del ojo, borde externo de la ceja, se va a atrofiando”, aclara la codirectora de la Clínica Mira+Cueto, que, además, sostiene que “este soporte también se puede dar en la parte lateral externa del ojo, aportando una mayor proyección al párpado y abriendo la mirada, y en la parte interna de las cejas, contribuyendo a elevar esa parte del párpado”.

Hilos tensores

Si se presenta una ceja caída, “esta se produce porque la piel de la frente se da de sí y el músculo pierde tono, las dos cejas descienden y transfieren el peso al párpado. En estos casos, la acción menos agresiva son los hilos tensores, muy demandados en estos momentos”, declara Pérez Sevilla. Mira, por su parte, explica que “estos ayudan a una ligera subida, pero no hay que olvidar que son reabsorbibles y se fragmentan, por lo que pierden parte de la tensión inicial, aunque en conjunto sí que ayudan a estimular colágeno por encima de las cejas y generan esa pequeña tensión”. Ambas doctoras aconsejan reforzarlos suministrando bótox para evitar que el músculo frontal haga tanta fuerza y así lograr mejores resultados.

La blefaroplastia consigue un efecto lifting en la mirada al retirar el exceso de piel y grasa que se acumula en los párpados. (Imaxtree)
La blefaroplastia consigue un efecto lifting en la mirada al retirar el exceso de piel y grasa que se acumula en los párpados. (Imaxtree)

Láser

El blefaroláser es una técnica quirúrgica que elimina tanto el exceso de piel del párpado superior como las bolsas del párpado inferior, utilizando un láser de nueva generación que combina la tecnología del CO2 incisional y fraccionado con la radiofrecuencia más puntera y que es menos invasiva que la blefaroplastia. “Se trata de un procedimiento ambulatorio que se realiza bajo sedación de alta seguridad y con la que la paciente puede regresar a su domicilio en dos o tres horas. Conlleva un menor riesgo de hematomas, de sangrado, de mala cicatrización y con el que también se evitan las cicatrices externas”, desarrolla Pérez Sevilla, quien añade que esta opción “también puede mejorar las patas de gallo, algo que no ocurre con la técnica convencional”.

Cirugía

La blefaroplastia es una intervención que se realiza para reparar los párpados caídos y eliminar el exceso de piel, músculo y grasa de los párpados, tanto superiores como inferiores para modificar el aspecto cansado de la mirada por una apariencia más descansada, relajada y rejuvenecida.

“Su recuperación es muy rápida, pues el paciente puede hacer una vida prácticamente normal desde los primeros días, aunque teniendo en cuenta que pueden surgir pequeños hematomas en la zona, con una breve duración de unas dos semanas”, aseguran los doctores de la clínica Martín del Yerro Cirujanos Plásticos | Amselem Médicos Estéticos, donde cuentan con la Metodología QRP (Quick Recovery Procedure), una técnica que se basa en un método científico exclusivo que permite acelerar la recuperación y posibilita al paciente incorporarse a una vida normal lo antes posible.

Las forma en la que se aplica la máscara de pestañas puede cambiar la forma del ojo. (Imaxtree)
Las forma en la que se aplica la máscara de pestañas puede cambiar la forma del ojo. (Imaxtree)

Este método científico se divide en tres fases para que toda la experiencia quirúrgica sea vivida por el paciente de una forma mucho más fácil y llevadera. “En la preoperatoria preparamos los tejidos con Indiba y técnicas manuales. Durante la fase intraoperatoria, el equipo utiliza técnicas mínimamente invasivas para dañar lo menos posible los tejidos y que la herida interna sea muy leve. Y en la posoperatoria se extreman los cuidados de analgesia junto con ejercicios de rehabilitación y recuperación para que el paciente no experimente dolor”

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